Monográfico The Nude Party By Juan Vitoria

MONOGRÁFICO

The Nude Party

By Juan Vitoria

La recurrencia hacia las fuentes del rock suele ser utilizado en demasía por los grupos de nueva hornada que poco pueden aportar al panorama del presente, pero no siempre es así, muchas generaciones que se han nutrido con los clásicos saben adaptarlos a su forma de entender las melodías, para situarlas en la actualidad con esos bríos y energía propia de nuestros tiempos. No es sencillo encontrar grupos que propulsionen sus canciones con intensidad del pasado, pero con una clara posición moderna; la mayoría acaban sucumbiendo al habitual revivalismo, pero no ocurre eso con The Nude Party, una banda de siete músicos jóvenes que viven con el teorema del “rock and roll way of life”, agitación, velocidad, sexo y energía a raudales.

Desde las montañas de North Carolina, estos sureños despóticos beben de los Kinks, los Stones y Velvet para crear su propio mundo, aposentado en cáusticas líneas de guitarras y estribillos encendidos, donde se habla de amores perdidos, carreteras sin fin y pasión por discos antiguos. Dos discos oficiales y un debut en forma de cassette autoeditado cargados de adrenalina, actitud chulesca y, claro, buenas tonalidades sureñas. Algunos los sitúan en la constelación del nuevo garage, pero eso sería una frivolidad absurda, por cuanto su música se desenvuelve por derroteros de sonidos setenta con un manto personal actual. Fusión de ideas y, sobre todo, un cargamento de canciones eficaces y contagiosas, que nos trasladan a momentos más aguerridos en esto del rock sin sedación, del que propulsa sentimientos cargados de pasión.

DISCO NOVEDAD Still Corners The Last Exit By Juanjo Frontera

DISCO NOVEDAD

Still Corners – The Last Exit (2021)

Wrecking Light

By Juanjo Frontera

Perfectamente encuadrables en algo que podríamos definir como pop elegante de raíces, es decir, el que han cultivado artistas como Chris Isaac, Walkabouts, Mazzy Star o Mark Lannegan & Isobel Campbell. Still Corners son, igual que los últimos, producto de la alianza de un yanqui con una británica. Greg Hughes y Tessa Murray se conocieron de forma casual en Londres a principios de este siglo. En 2007 iniciaron la andadura de este proyecto común del cual The Last Exit es quinta referencia. Por medio, experiencias acumuladas entre residencias en la ciudad del Támesis, Nueva York, o su actual domicilio: el desierto de Texas. Precisamente esto último parece haber sido determinante para la tonalidad que ha adquirido el sonido del dúo a partir de su anterior disco, Slow Air (2018). Una vaporosa mezcla de psicodelia, folk y banda sonora a la cual la palabra “desértica” viene como anillo al dedo. En efecto, toda esa imaginería que un tiene en la cabeza cuando piensa en zonas áridas, mezcla de paz y peligro, acude sin remisión cuando empieza a sonar este mayúsculo disco, que en parte, además, nace del obligado período “lockdown” que todo artista y bicho viviente experimentó en 2020. A base de eso, despliegan intimidad pero también misterio. El que encierran unas canciones cuya textura y temática similar no impide ser diversas y embriagadoras, algunas hasta con visos de clásico atemporal, como el caso de “A kiss before dying”o la maravillosa “Old arcade”, que cierra un conjunto que funciona como un narcótico de los que generan fuerte adicción.